
Los informes de organismos internacionales han hecho un total de 898 recomendaciones para mejorar la situación de derechos humanos en Venezuela. Sin embargo, antes de enfrentar esos desafíos tenemos un reto a corto plazo: Enfrentar la imposición de una falsa “reconciliación” en Venezuela que, si prospera, hará casi imposible promover verdaderos cambios en el país.
Luego del 3E hay palabras que están siendo repetidas por el movimiento democrático venezolano. Transición es una de ellas. Sin embargo, el discurso de las autoridades tuteladas va por otro lado: “convivencia”, “paz” y, recientemente, “reconciliación”. ¿Qué quieren decir estas palabras para el chavismo en el poder?
En el contexto de la Venezuela post 3E, “reconciliación” es un significante vacío y en disputa. Las autoridades están intentando imponer una narrativa de impunidad que parte de algo a su favor: El marco de interpretación comúnmente aceptado sobre lo que es “reconciliación”. ¿Qué es lo que la gente se imagina cuando escucha esta palabra? Un tipo de perdón, que a falta de una mejor descripción voy a adjetivar de “perdón cristiano”. La gente recrea una escena cinematográfica, donde dos hermanos se pelearon, y a pesar que intentaron hacerse daño de muchas maneras, llega un momento antes del final de la película en que se abrazan frente a una madre conmovida hasta las lágrimas. Entonces la película tiene este final feliz: El perdón cristiano de dos hermanos que se habían enfrentado a muerte.
Este imaginario es sobre el cual cabalga la narrativa oficial sobre lo que significa el supuesto “nuevo momento político” en materia de derechos humanos: Perdonar para pasar la página, Perdonar para hacer un “borrón y cuenta nueva”. Es la pretensión de imponer un perdón sin justicia, y por tanto, un perdón con impunidad. Si esta falsa reconciliación logra imponerse en el corto plazo, estaremos en un punto en que ninguna de las 898 recomendaciones de los organismos internacionales de DDHH podrá realmente implementarse en el país
En estos 4 meses que han transcurrido desde la detención de Nicolás Maduro hay suficientes evidencias sobre la ausencia de voluntad del gobierno tutelado para permitir un proceso de transición a la democracia y, por extensión, una verdadera reconciliación.
¿Qué podemos hacer para enfrentar este proyecto político, tanto del chavismo en el poder como de sectores normalizadores para imponer una falsa reconciliación? Hacer una incesante labor de pedagogía ciudadana, en todos los espacios y lugares posibles.
Esta pedagogía debe ser eficaz para transmitir varios mensajes claves:
1) La reconciliación ni es un decreto ni es un punto de partida: Es el final de un proceso
2) Este proceso no es el resultado de una sola acción, sino de varias dimensiones, varias partes.
Ya que han sido tan eficaces comunicacionalmente los llamados “mantras”, podemos promover como mantra de la reconciliación sus cuatro componentes: Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición
No tenemos espacio para ahondar en todo lo que contiene cada una de estas palabras, pero solo me quiero detener brevemente en la primera: La “verdad”. Si las autoridades no tienen la voluntad política de reconocer su responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos, permitir que organismos internacionales visiten Venezuela para levantar información y permitir el acceso a expedientes y fuentes de información, nunca podremos hablar de una verdadera reconciliación. La propia experiencia de América Latina enseña que los mecanismos de verdad, como las llamadas Comisiones de la Verdad, son realmente eficientes cuando operan bajo gobiernos democráticos.
Entonces nos toca la labor titánica de cuestionar la narrativa hegemónica, insistiendo que:
– Incluir la palabra “perdón” en entrevistas a medios internacionales no es reconciliación
– La foto de una reunión entre el gobierno y sectores no oficialistas no es reconciliación
– Que ya no llamen a María Corina Machado “la sayona” no es reconciliación
– Que el gobierno promueva la inversión extranjera no es reconciliación
Una verdadera reconciliación es Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición, todas actuando al mismo tiempo. Repitan conmigo el nuevo mantra: Verdad…
Publicado en Tal Cual
