Franklin Brito: Las mentiras y medias verdades de Telesur

Anoche, alrededor de las nueve, falleció como consecuencia de la prolongada huelga de hambre que mantenía el biólogo y productor agropecuario Franklin Brito. Quien desee conocer un buen reportaje, redactado para la agencia Inter Press Service, sobre la génesis y evolución de su caso puede consultar aquí

Hoy la mayoría de los medios se hace eco de la noticia. En este post queremos resaltar, específicamente, la “forma” en que Telesur, una cadena televisiva de propiedad estatal, difunde el suceso, la cual se puede consultar íntegramente aquí

¿Cómo se le explica al mundo que una “revolución” “humanista” ha dejado que una persona fallezca realizando una huelga de hambre? Telesur ha encontrado la manera. En principio rehúyen lo más posible llamar huelga de hambre a la huelga de hambre. La denominan, eufemísticamente, “ayuno voluntario”. Por otro lado hay aspectos que resaltan, evidentemente, otros de los cuales no informan en absoluto y aspectos en los cuales se contradicen. Esgrimen que desde el pasado 20 de agosto “permanecía en el área de terapia intensiva del citado centro hospitalario en una especie de coma inducido, luego de mantener una huelga de hambre por más de cuatro meses”. Sin embargo, seguidamente dicen que “ningún familiar convenció a Brito para que abandonara la suicida iniciativa de protesta”. Si estaba en un “coma inducido”, ¿cómo mantenía la “suicida” huelga de hambre?, ¿Son los responsables sus familiares por no “convencerlo” de abandonar la protesta y no las autoridades que no mostraron diligencia ante sus demandas? Franklin Brito entonces no muere por la falta de respuestas cuando realizaba una huelga de hambre, sino que sencilla y convenientemente “se suicidó”.

Seguidamente la nota de Telesur hace una acusación gorda: Brito intentaba chantajear al Estado, tal como lo demostró “un video de VTV” –el cual luego se demostró que había sido manipulado-. Después de deslizar la caracterización de extorsionador, arremeten con el argumento de la “incapacidad mental”, lo cual refuerzan con el hecho, según su razonamiento, que en medio de las huelgas el productor agropecuario “se cortó un dedo y amenazó con amputarse uno por semana”. Sin embargo cinco párrafos más adelante afirman que la mutilación del dedo fue antes –como efectivamente ocurrió- de iniciar las huelgas de hambre.

Después de explicar todas las diligencias hechas por el Estado para atender sus demandas, el texto termina con “En diciembre de ese mismo año -2009-, bajo mediación del Gobierno venezolano y por razón humanitaria se le revocaron las cartas agrarias a los vecinos de Brito, mientras él continuó la huelga de hambre y el Ministerio Público (Fiscalía General) ordenó su traslado al Hospital Militar de Caracas”. ¿Por qué entonces continuaba su huelga de hambre? La nota no lo dice explícitamente, pero quedan en el ambiente dos elementos: estaba demente y era un extorsionador. Sin embargo, la nota redactada por Humberto Márquez para IPS, que sólo con una cara dura se le puede señalar como cultor del “pornoperiodismo”, es clara al respecto. Cito: “En 2005 hubo un acuerdo parcial del gobierno de Chávez con Brito, y se le reconocieron las deudas salariales como maestro a él y a su esposa. En 2007 un acuerdo más amplio le permitió el uso de todas sus tierras y se le entregaron dinero, un tractor y enseres. Pero las autoridades rehusaron entregarle a Brito documentos que explicasen las donaciones como compensación o reparación por los daños causados. “Si me los hubiesen entregado habrían reconocido que no resolvieron el problema cuando pudieron y así el presidente (Chávez) quedaría como una mala persona”, según el productor. Brito rechazó entonces el dinero y los bienes que le entregaban “para no hacerme cómplice de algún hecho de corrupción” y regresó a la protesta. El tiempo no ha hecho sino agravar las posiciones. “Ha pasado tanto tiempo y se nos han cerrado tantas puertas que ya estamos convencidos de que solamente el presidente, con el poder que tiene, es el único que puede resolver el problema”, dijo a IPS la esposa del productor”. Fin de la cita. Brito, como lo expresaba cada vez que podía, mantendría su huelga de hambre hasta que formalmente un documento legal dejara por sentado que las medidas tomadas por el Ejecutivo era por reparación de daños causados, y que las mismas no eran “dádivas” otorgadas por un funcionario complaciente. La negativa del gobierno a reconocer su error por escrito fue lo que desencadenó el fatal desenlace.

¿Alguien se acuerda el caso de corrupción que originó el ensañamiento contra un desconocido biólogo y productor?


3 respuestas a “Franklin Brito: Las mentiras y medias verdades de Telesur

  1. Disculpa pero desde un principio vienes con la falla cuandi dice coma inducido era xq ya no habia otra medida que tomar por parte de los medicos …… y cuando dice xq los familiares no lo convencieron de que abandorara esta suicida eleccion….. se refieran a xq no lo convencieron en esos 4 meses de huelga…….. ayuno voluntario y huelga de hambre no es igual……..
    o acaso si no me equivoco la huelga de hambre no es cuando una persona deja de comer en señal de protesta……. y un ayuno voluntario es exactamente la misma cosa………….ademas antes de hecharle la culpa al gobierno revolucionario y humanista hay que preguntarse ¿Penso Franklin Brito en el sufrimiento de Sus familiares y seres Querido?……………. xq no iba a decir que era que se iban ha quedar sin casa o sin empleo xq casa tenian y empleo tambien xq era docente ………… antes que cualquier cosa esta la Vida y la Familia…….Es un Tema de Mucha Reflexion…………Escribo desde Murcia España……….. pero soy venezolana y compare la informacion transmitida por Telesur y la Transmitida por Globovision y en sintesis es igual Solo que en uno de los Canales no cumplen con la etica Basica que es Informar y que la Opinion la Saca los mismo Televidentes………Buen Dia……

  2. Ayuno o huelga de hambre?

    Ayuno y huelga de hambre son dos cosas distintas. Para unos, el ayuno es un acto estrictamente privado (negarse a comer por razones religiosas, dietéticas,…); otros ven la huelga de hambre como un acto de privación de alimentos para conseguir un objetivo bien determinado y seguir así hasta alcanzarlo, hasta la muerte si es necesario; otros, hacen una diferencia en función de la duración del acto o de la naturaleza del mismo (llamado a la opinión pública o apremio moral,…)

    La tradición histórica noviolenta no ayuda en clarificar esto: Gandhi hablaba casi únicamente de “ayuno”, aunque hoy algunos de sus “ayunos” parecen “huelga de hambre”.

    El francés Jean-Marie Muller, del Movimiento por una Alternativa Noviolenta, escribía en su libro “Estrategia de la acción noviolenta” que el ayuno era un asunto privado, mientras la huelga de hambre era un acto público. Distingue la huelga de hambre limitada a unos días, para alertar a la opinión pública y la huelga de hambre ilimitada, cuyo objetivo es el apremio.

    El investigador por la paz Gene Sharp, estadounidense, usa tres términos: ayuno de presión moral, huelga de hambre y ayuno “satyágrico”. Este último está aplicado sólo a los ayunos de Gandhi, cuyo objetivo es principalmente “convencer/convertir” a la gente cercana (no a los oponentes). En cuanto a la huelga de hambre, Gene Sharp dice que se trata de negarse a comer para obligar al oponente a aceptar ciertas exigencias, pero sin intento de convencerlo o cambiar “su corazón”.

    El ayuno de presión moral busca ejercer, según Sharp, una influencia moral sobre otros para llegar a un objetivo, pero sin la intención abiertamente coercitiva de la huelga de hambre y sin la intención de convencer/convertir al oponente.

    El francés Hervé Ott propone una definición a partir de los destinatarios del acto, no a partir de las motivaciones. El ayuno sería entonces toda privación voluntaria de alimento para dirigirse a los miembros de un grupo al cual uno pertenece o es solidario. La huelga de hambre se dirige “al exterior”: para sacar a la opinión pública de su indiferencia, para conseguir una decisión favorable de un oponente… Esta visión se apoya sobre el sentido originario del ayuno, práctica antigua, religiosa, que sirve a la purificación, la reflexión, incluso la penitencia o para la reconciliación. La huelga de hambre tiene más que ver con la huelga de trabajo, acto de no colaboración contra alguien o algo exterior a su grupo de pertenencia.

    Para Ott, la huelga de hambre limitada sirve a alertar la opinión pública, a denunciar una situación de injusticia, pero sin pretender suprimirla. Es una acción simbólica, que hace que la gente se hace preguntas, reflexiona.

    La huelga de hambre ilimitada es un acto de apremio. No busca tanto la popularización de una lucha, sino su éxito final. Es obvio que no basta de concientizar a la opinión pública; hace falta una decisión terminando con la situación denunciada como injusta. Y para los noviolentos, es necesario que las acciones no queden solamente en la “popularización”, olvidándose de la necesidad de ciertos medios de “apremios”.

    Adolfo Pérez Esquivel, en su libro “Caminar… junto a los pueblos” escribe, por su parte, que la huelga de hambre pretende modificar una situación de injusticia por medio de la presión y la resistencia frente al opresor, y es pública y política. El ayuno, sigue Pérez Esquivel, además conlleva en sí un acto de purificación tanto personal como social, y está dirigido tanto contra las injusticias como contra el opresor, apela a su conciencia, y lo insta a corregir su conducta. Es una acción ética y espiritual. Recuerda el ayuno que el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) inició el 19 de mayo de 1983, en ocasión de la “Semana Internacional del Detenido Desaparecido”, y en el cual participaba también Fray Antonio Puigjané. Los ayunantes repudiaban así el “Informe Final” sobre la represión dado a conocer por la dictadura y pedían el derecho a la vida, al pan y a la libertad del pueblo argentino.

    Este ayuno duró 13 días, y consiguió una mayor toma de compromiso para asumir el tema de los derechos humanos: miles de personas pasaron por la casa del Serpaj, acercando su solidaridad, y los presos políticos de varias cárceles ayunaron durante 24 horas
    http://eju.tv/2009/04/la-huelga-de-hambre/

    1. Ayuno o huelga de hambre?

      Ayuno y huelga de hambre son dos cosas distintas. Para unos, el ayuno es un acto estrictamente privado (negarse a comer por razones religiosas, dietéticas,…); otros ven la huelga de hambre como un acto de privación de alimentos para conseguir un objetivo bien determinado y seguir así hasta alcanzarlo, hasta la muerte si es necesario; otros, hacen una diferencia en función de la duración del acto o de la naturaleza del mismo (llamado a la opinión pública o apremio moral,…)

      La tradición histórica noviolenta no ayuda en clarificar esto: Gandhi hablaba casi únicamente de “ayuno”, aunque hoy algunos de sus “ayunos” parecen “huelga de hambre”.

      El francés Jean-Marie Muller, del Movimiento por una Alternativa Noviolenta, escribía en su libro “Estrategia de la acción noviolenta” que el ayuno era un asunto privado, mientras la huelga de hambre era un acto público. Distingue la huelga de hambre limitada a unos días, para alertar a la opinión pública y la huelga de hambre ilimitada, cuyo objetivo es el apremio.

      El investigador por la paz Gene Sharp, estadounidense, usa tres términos: ayuno de presión moral, huelga de hambre y ayuno “satyágrico”. Este último está aplicado sólo a los ayunos de Gandhi, cuyo objetivo es principalmente “convencer/convertir” a la gente cercana (no a los oponentes). En cuanto a la huelga de hambre, Gene Sharp dice que se trata de negarse a comer para obligar al oponente a aceptar ciertas exigencias, pero sin intento de convencerlo o cambiar “su corazón”.

      El ayuno de presión moral busca ejercer, según Sharp, una influencia moral sobre otros para llegar a un objetivo, pero sin la intención abiertamente coercitiva de la huelga de hambre y sin la intención de convencer/convertir al oponente.

      El francés Hervé Ott propone una definición a partir de los destinatarios del acto, no a partir de las motivaciones. El ayuno sería entonces toda privación voluntaria de alimento para dirigirse a los miembros de un grupo al cual uno pertenece o es solidario. La huelga de hambre se dirige “al exterior”: para sacar a la opinión pública de su indiferencia, para conseguir una decisión favorable de un oponente… Esta visión se apoya sobre el sentido originario del ayuno, práctica antigua, religiosa, que sirve a la purificación, la reflexión, incluso la penitencia o para la reconciliación. La huelga de hambre tiene más que ver con la huelga de trabajo, acto de no colaboración contra alguien o algo exterior a su grupo de pertenencia.

      Para Ott, la huelga de hambre limitada sirve a alertar la opinión pública, a denunciar una situación de injusticia, pero sin pretender suprimirla. Es una acción simbólica, que hace que la gente se hace preguntas, reflexiona.

      La huelga de hambre ilimitada es un acto de apremio. No busca tanto la popularización de una lucha, sino su éxito final. Es obvio que no basta de concientizar a la opinión pública; hace falta una decisión terminando con la situación denunciada como injusta. Y para los noviolentos, es necesario que las acciones no queden solamente en la “popularización”, olvidándose de la necesidad de ciertos medios de “apremios”.

      Adolfo Pérez Esquivel, en su libro “Caminar… junto a los pueblos” escribe, por su parte, que la huelga de hambre pretende modificar una situación de injusticia por medio de la presión y la resistencia frente al opresor, y es pública y política. El ayuno, sigue Pérez Esquivel, además conlleva en sí un acto de purificación tanto personal como social, y está dirigido tanto contra las injusticias como contra el opresor, apela a su conciencia, y lo insta a corregir su conducta. Es una acción ética y espiritual. Recuerda el ayuno que el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) inició el 19 de mayo de 1983, en ocasión de la “Semana Internacional del Detenido Desaparecido”, y en el cual participaba también Fray Antonio Puigjané. Los ayunantes repudiaban así el “Informe Final” sobre la represión dado a conocer por la dictadura y pedían el derecho a la vida, al pan y a la libertad del pueblo argentino.

      Este ayuno duró 13 días, y consiguió una mayor toma de compromiso para asumir el tema de los derechos humanos: miles de personas pasaron por la casa del Serpaj, acercando su solidaridad, y los presos políticos de varias cárceles ayunaron durante 24 horas.
      http://eju.tv/2009/04/la-huelga-de-hambre/

Replica a Kamila Cancelar la respuesta