«¿Pero no hallamos un triste estado de cosas en las organizaciones originarias de la lucha de los oprimidos? La ayuda mutua y la solidaridad ¿no son palabras sin sentido, cobardes mentiras en muchos sindicatos? Todos los que aspiran a la dominación necesitan el medio más rastrero, la calumnia y la mentira. Son necesarias la educación, el respeto a la verdad y la paciencia. No debemos intentar buscar lo malo en una acción o en una palabra que nos parece poco clara. Uno que anda a la pesca de lo malo, es por lo general incapaz de un buen pensamiento. El odio transforma a supuestos revolucionarios en enemigos, tal vez inconscientes, de la revolución. Solo ama la verdad el que combate a la mentira».
Kurt Wilckens, Prisión Nacional Argentina, 21 de mayo de 1923. Carta a Diego Abad de Santillán.

