Despedido el Caimán en su Sanare otoñal

«Uno no tiene vida. La vida de uno es cuando muere. Uno va sin sangre a que Dios que es otra vida. Uno se guelve un Zamuro, por eso dicen: «Los zamuros de los muertos». Los difuntos se guelven zamuros, por eso esa zamurá el día e’ los muertos, se encarnan en las personas. Por eso ca’ cinco años se vienen ellos. Uno se va y no es pal cielo tampoco, será pa una peña, pal cielo no. Pa subí al cielo se necesitan cien años.

Yo no soy de este mundo, soy del planeta Marcelino. Yo no soy nada, soy del planeta del viento. Yo soy del viento»

«El Caimán de Sanare»
(03/1/1937-27/9/2010)

Debido a esa rara interrupción del servicio WordPress.com en Venezuela, alrededor de la jornada comicial -ya lo comentaremos-, no pude informar debidamente sobre el fallecimiento de Jose Alberto Castillo, aka «El Caimán de Sanare», un ícono cultural popular del estado Lara.

El Caimán nació un 3 de enero de 1937 y se desempeño como vendedor ambulante, jornalero y campesino, pero era conocido por grandes y chicos como el mejor cuentacuentos de Sanare, debido a que siempre tenía una historia nueva que contar llena de mitos y fábulas. Tuve la suerte de verlo en varias oportunidades, y lo recuerdo con mucho cariño como parte de esos extraordinarios encuentros internacionales de narración escénica que tenían a Barquisimeto como epicentro.

Gracias a mi inefable Kamila, pude seguir por mensajes de texto el sentido homenaje que Sanare, los sanareños y una representación de mi querida gente de Lara le realizaron a modo de despedida. Aca comparto las fotos que recibí.

Hay un país que ya no es. Lo malo es que lo se avisora ¡deja demasiado que desear!

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