Como se vienen desarrollando las cosas, parece que los caraqueños tendremos un mes lo más parecido a la felicidad: un poco de más seguridad en las calles, avenidas y plazas limpias y pintadas, eventos culturales en las calles, inauguración de infraestructuras diversas, todos los funcionarios sonrientes en una pléyade de operativos, etc. Lástima que tanta diligencia y tanta «obra de gobierno» termine el 27 de septiembre.
