
En la edición del diario oficialista VEA del 25.11.09 aparece, en portada, la visita del presidente de Irán, Ahmoud Ahmadinejad, a Venezuela. Por otra parte, en mi casilla de correo recibo la convocatoria de la red GLBTI local a unas actividades la primera semana de diciembre, en donde comentan que uno de sus miembros, un activista ligado al gobierno, ha logrado conseguir el permiso para marchar hasta la Asamblea Nacional. Me parece muy bien que la comunidad gay reivindique sus derechos, pero no dejo de pensar como han silenciado, tanto en esta oportunidad como en las anteriores, la visita con honores de un presidente de un país en donde la homosexualidad se penaliza, nada mas y nada menos, con la pena de muerte. Este silencio es explicable solo por la colonización de la agenda de los movimientos sociales por la polarización, de como se critican algunas cosas, otras se callan y otras se justifican.
El envilecimiento y oportunismo político, en nuestros tiempos y lugares, no distingue géneros. No siempre lloverá.
