En estos dias de la larga noche, hay cosas que deben ser guardadas en el baul de la memoria abyecta. Como muestra del servilismo y el culto a la personalidad pasarán estas declaraciones, a propósito del Dia de la Mujer, en el que una antigua luchadora afirma que las componentes de su genero no son nada sino fuera por la figura del hombre a caballo, «el guerrero de la luz», el prócer caudillista e independentista de nuestro amargo siglo XXI. Por otra parte, no es detalle menor el nombre de la «orden» con la que premiaron la lealtad de algunas.

