La polarización vivida por amplios sectores de la sociedad ocasiona que la pasión tire por la borda los valores y razones de gente que los ha defendido por décadas. Las afirmaciones díscolas no son patrimonio de un bando, y expresa cómo entendemos los venezolanos y venezolanas lo político. Como director del Diario Últimas Noticias, el periodista Eleazar Díaz Rangel no ha ocultado sus simpatías por el gobierno del presidente Chávez, lo que no ha impedido que el matutino divulgara reportajes de investigación, como el del caso Anderson por Tamoa Calzadilla, que ponía en aprietos la versión oficial. En su columna dominical, empero, Díaz Rangel da rienda libre a sus pasiones, ejerciendo su derecho a expresarse según sus convicciones. Pero, al calor de la próxima cita electoral, el referendo por una enmienda constitucional, el periodista ha «olvidado» algunas de las nociones básicas del periodismo. En su descargo a las cifras difundidas por el Informe sobre la Situación Anual de los Derechos Humanos 2008, realizado por la ONG Provea, Eleazar publicó la siguiente nota:
:: Eleazar Díaz Rangel
Últimas Noticias / 14.12.08
Los numeritos de Provea
Pareciera que no están conscientes en el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) de lo difícil que es formarse un prestigio que haga confiable y creíble su palabra, y que todo eso puede derrumbarse en instantes. Así, ocurre, por ejemplo, con el periodismo, con los profesionales y con los medios. La verdad es norma irrenunciable en nuestra profesión, es norma ética universal de obligante cumplimiento, y estar presto a reconocer errores y rectificar complementa la norma que nos obliga a buscar y decir la verdad. Cuando se olvidan esos principios, se empieza a perder credibilidad.
Vean lo que ha sucedido con Provea. En su informe anual sobre derechos humanos asegura que en Venezuela se cometieron 10.606 homicidios entre enero y septiembre. Más adelante, el informe se ocupa de «la deserción» de los médicos cubanos, que desde hace años trabajan en la misión Barrio Adentro, pese a una campaña que inició la Federación Médica denunciando que no eran graduados y llevó el caso a los tribunales. Según el informe, un diario anunció que de 27 mil médicos cubanos que trabajaban en la MBA sólo quedan ocho mil, y según otro, la deserción fue de 70%. Esa es la verdad de Provea.
Ocurre que todo es falso. El ministro Montilla lo desmintió. Trabajan 29 mil 996 cubanos: 13 mil son médicos, 2.938 odontólogos, 4.170 enfermeros y 9.868 técnicos de salud, que se rotan, aunque algunos han estado en Venezuela desde hace seis años.
Después de conocer la verdadera realidad, uno tiene que dudar de las cifras que dio Provea sobre homicidios, y cada vez que presente un informe habrá que verlo con lupa. En lo sucesivo, dudaremos de sus informes en tanto no sea su propósito informar la verdad sino sesgar los hechos por intereses políticos o de otro orden. Deberían recordar algo que se atribuye a Cicerón: que al embustero no se le da crédito ni siquiera cuando dice la verdad.
Eleazar tenía todo su derecho en mostrar reservas frente al Informe, pero para poder documentarse mejor, lo lógico era, lo que llaman en periodismo, consultar la fuente original. Bastaba consultar el citado texto, que puede descargarse gratuitamente de internet, o haberle pedido al periodista de Ultimas Noticias Victor Escalona, quien asistió a la presentación del mismo, mayor información sobre el mismo. Lo que hubiera constatado, sencillamente, era que las cifras cuestionadas no venían de un periódico de oposición ni de los cuarteles de la CIA, sino de las propias fuentes oficiales.
Provea realizó una comunicación de respuesta a Díaz Rangel la cual, como derecho a réplica, debería ser publicada por el diario. A pesar de esto, su difusión por Últimas Noticias es incierta, pues los voceros del periódico afirmaron a la ONG que «había poco espacio para una respuesta de Provea». El tiempo dirá si Eleazar Díaz Rangel cumple para el medio que dirige la ética que le reprocha a los medios «golpistas». Anexamos aca la respuesta de Provea:
Caracas 15.12.08
Estimado
Licenciado Eleazar Díaz Rangel:
Reciba un cordial saludo en nombre del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea). La presente tiene como finalidad ejercer el derecho de replica que nos otorga la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el artículo 58 ante las aseveraciones expresadas por Usted en el artículo «Los numeritos de Provea» publicado el pasado domingo 14 de diciembre, en la cual pone en duda las cifras dadas en nuestro Informe Anual sobre la Situación de los Derechos Humanos en Venezuela, acerca de los homicidios y la cantidad de profesionales de la medicina de nacionalidad cubana que actualmente laboran para la Misión Barrio Adentro I.
Concluye sus comentarios de la siguiente manera: «uno tiene que dudar de las cifras que dio Provea sobre homicidios, y cada vez que presente un informe habrá que verlo con lupa. En lo sucesivo, dudaremos de sus informes en tanto no sea su propósito informar la verdad sino sesgar los hechos por intereses políticos o de otro orden. Deberían recordar algo que se atribuye a Cicerón: que al embustero no se le da crédito ni siquiera cuando dice la verdad.»
Al respecto debemos precisar lo siguiente:
1.- Provea viene monitoreando la situación de los derechos humanos en Venezuela desde hace 20 años. Ese monitoreo se realiza sobre la base de una diversidad de fuentes que incluye información pública e información privada. Con dicha información Provea realiza análisis sobre avances, estancamientos o retrocesos sobre la satisfacción y garantía de dieciocho (18) derechos establecidos en la Constitución, y formula recomendaciones a los poderes públicos. El Informe Anual de Provea ha sido elaborado como una herramienta de discusión con las autoridades para adecuar la situación de los derechos humanos en el país. En tal sentido, no tiene como propósito desacreditar la gestión gubernamental sino abrir espacios para un diálogo constructivo con las autoridades, al cual Provea siempre se ha manifestado interesado.
2.- El Informe como cualquier investigación en el área social se aproxima a realidades, en este caso sobre la situación de derechos humanos. Puede, en esa circunstancia contener información inexacta, pero en todo caso nunca tratada con propósitos de distorsión, menos con fines políticos. En el caso de la Información sobre Barrio Adentro que usted considera falsa, se exponen, sin asumirse como verdaderas, los datos de tres fuentes (dos de ellas afines al proyecto de gobierno): una investigación académica, el Comité Nacional de Solidaridad con Cuba y Frente Médico Nacional Bolivariano. Las tres, al igual que los testimonios que hemos recogido en nuestro trabajo de campo en zonas populares urbanas, coinciden en la disminución del número de médicos cubanos en Venezuela. Si utilizamos esas fuentes es porque no existe información oficial rigurosa y permanente sobre el tema, lo que constituye un obstáculo al proyecto constitucional de construcción de una democracia participativa y protagónica. El señalamiento formulado apunta a mejorar la Misión y no a otra cosa. En el caso de la Información sobre 10.606 homicidios, la duda que usted formula no debería recaer sobre Provea sino sobre fuentes oficiales, pues la cifra de los homicidios proviene del propio MIJ.
3.- Pareciera, por la manera como fue escrita la columna, que Usted opinó sobre la base de información publicada por otros medios, pero nunca a partir de haber realizado una lectura del Informe o como mínimo de la nota de prensa publicada en la cual se destacan avances en materias de derechos humanos; también retrocesos y preocupaciones en torno a algunos derechos, en el período que comprende octubre 2007 – septiembre 2008. Además de la ligereza que cometió al no consultar la fuente directa, usted nos acusa de decir mentiras con segundas intenciones. Lamentamos su posición no solo por el modo en que nos difama, sino porque con ello cancela el debate necesario sobre cómo mejorar el diseño y la gestión a favor de los derechos humanos, en particular de las personas más pobres y excluidas.
6.- Finalmente creemos que desde el diario que Usted dirige puede contribuir a generar un debate serio sobre la situación de la salud en Venezuela y la situación de los niveles de violencia existentes en el país; sobre las políticas públicas en la materia y sobre la necesidad de producir y difundir información oficial confiable que permita a la sociedad hacer contraloría y evaluaciones de la misma; todo lo cual constituye una vía de construcción del poder popular y de democracia participativa y protagónica. En ese sentido, solicitamos la publicación de esta réplica y nos ponemos a su disposición para continuar un debate ajeno a las descalificaciones
Deseándole éxitos en sus labores,
Atentamente:
Marino Alvarado Betancourt.
Coordinador General de Provea.
