Neorrealismo e inocencia interrumpida

forbidden_games.jpg«Juegos prohibidos» es la quinta película del director francés René Clement, quien inicia su carrera fílmica arropado por la ancha sombra que en su momento proyectaba el neorrealismo italiano. Producciones realizadas con escuetos medios, y con los sinsabores y amarguras heredadas de la Segunda Guerra Mundial. El film, que en 1952 gana el Oscar a mejor película extranjera, no escapa del temperamento que compartían los cinematografos europeos de la época: el declive de la inocencia por las bajezas del ser humano. La historia orbita en torno a una pequeña niña (Paulette) que, huyendo de los bombardeos nazis, pierde a su familia en la desbandada colectiva de los habitantes de las grandes ciudades francesas.  Sola frente al mundo, encuentra casualmente a Michel, el menor de la familia campesina Dollé, quien la lleva a vivir con ellos. Entre estos dos personajes, se inicia una amistad en medio de los avatares de la guerra, a contrapelo de la vida bucólica y tradicional de los campesinos y los ecos del enfrentamiento bélico. La presencia de actores no profesionales, quienes le dan la naturalidad necesaria a los personajes y un final no complaciente con Hollywood, ubican a esta producción como uno de los últimos bandazos de la cosecha del neorrealismo europeo. Se consigue en los pasillos de la UCV en Caracas, en vendedores informales especializados o en e-mule.


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